Ideario

 

La tecnologización de la enseñanza no debe ir en detrimento de la socialización del niño, y menos aún de la formación de un carácter íntegro y humano.

 

Nuestros centros no sólo apuestan por una enseñanza de calidad en el aspecto académico, sino también en el moral y el espiritual. Buscamos la excelencia en los conocimientos, pero también en los valores que conformarán a nuestros alumnos. Apostamos por una educación que forme mujeres y hombres íntegros y comprometidos con la sociedad. La honestidad, la lealtad, el compromiso con los más necesitados, la generosidad, la tolerancia y el respeto al medio ambiente son valores esenciales que deben ser transmitidos durante el proceso educativo.

 

Desde Ayudando a Crecer estamos convencidos de la eficacia de estos valores, arraigados en una cosmovisión cristiana, de espíritu abierto y universal. Con un ideario cristiano evangélico, los centros TIV asumen el compromiso de proporcionar a sus alumnos una base estable sobre la cual construir sus futuros. Su carácter propio integrará la Declaración de Praga 1997 redactada en la Conferencia de la Asociación Cristiana Europea de Educadores (EurECA, European Educators´Christian Association) que tuvo lugar del 16 al 19 de Mayo de 1997 en Svaty jan pod Shalu (Praga), y subscrita por la Alianza Evangélica Europea (AEE) (Declaración de Praga 1997)

 

En esta línea, para nosotros es también crucial el buen hacer y la dedicación de los profesores. La selección del profesorado, su compromiso con el alumnado y su continua formación serán prioridades a las que el Centro dedicará recursos y programas específicos.

 

Concebimos la educación como un apoyo a la labor de la familia, que es el contexto principal e insustituible para la educación del niño. Los padres son parte esencial en nuestra filosofía educativa y lo serán en la dinámica de los centros que se abran.